jueves, 25 de agosto de 2011

PAU GASOL



Gasol en el All Star (partido de las estrellas) de 2006



Con la selección española



Gasol con los Grizzlies



Animando a los Grizzlies en un
partido que se perdió por lesión



Pau Gasol



Garbajosa y Marc Gasol sacan a Pau de la cancha
tras lesionarse en la semifinal frente a Argentina



Pau Gasol y Kobe Bryant en los Lakers

Pau Gasol es la figura emblemática del alto nivel alcanzado en los últimos años por el baloncesto español. Miembro eminente de una quinta conocida como los júniors de oro o los niños de Lisboa, la temporada 2000-2001 marcó la eclosión de su talento: con el F.C. Barcelona se proclamó campeón de la Liga ACB y de la Copa del Rey. Aclamado como el mejor jugador de España, en junio de 2001 dio el salto a Estados Unidos para jugar en la NBA, y en los Memphis Grizzlies inició su carrera norteamericana. La NBA le otorgó el título de rookie, premio con que se distingue al mejor jugador novato de la temporada; ningún europeo lo había obtenido antes que él. Su victoria en el Mundial de 2006 con la selección española y su fichaje por Los Ángeles Lakers, equipo con el que disputó en 2008 la final de la NBA, son los hitos más recientes de una trayectoria que está lejos de terminar. Este joven de 2,16 de estatura ha hecho realidad su sueño infantil de jugar entre los grandes, haciéndose un sitio en la élite del baloncesto mundial.
Pau Gasol Sáez nació en Barcelona el 6 de julio de 1980, aunque sus padres son de Sant Boi de Llobregat. Es el hijo primogénito del ayudante técnico sanitario (ATS) Agustí Gasol y de la doctora Marisa Sáez, que miden 1,96 y 1,86 metros, respectivamente. Pau mide 2,16 metros (aunque tiene una envergadura de 2,29 metros, gracias a sus largos brazos), pesa 105 kilos y calza un 50. Su hermano Marc, nacido en 1984, mide 2,05 metros y jugaba, en 2001, en los cadetes del Barça, mientras que el benjamín, Adrià, nacido en 1994, aún no había decidido por qué deporte se decantaría definitivamente, aunque, además de practicar la natación, jugaba también al baloncesto.
El baloncesto había desempeñado un papel fundamental en el destino de la familia. Los padres se conocieron gracias a este deporte. Agustí jugaba en el Gaudí, en el barrio de la Sagrada Familia, donde sus padres regentaban la bodega Gasol, que vendía vinos al por mayor, por lo que Pau es considerado un hijo de este popular barrio. La madre jugaba en el Cornellà. Todos los miembros de la familia son aficionados del R. C. E. Español de Barcelona y, como el abuelo paterno era directivo del C. F. Martinenc, Pau probó suerte en el rugby y en el balompié, hasta que su espectacular desarrollo físico hizo que se decantara definitivamente por el deporte de la canasta, primero en el equipo de la Escuela Deportiva Llor y, después, en el Cornellà, el mismo club en el que había jugado su madre.
Nacido para el baloncesto
El entrenador del Cornellà, Juanjo Campos, fue el primero que se percató de las enormes posibilidades de aquel joven espigado y voluntarioso que, a pesar de su altura, empezó jugando de base, lo que le proporcionaría una envidiable técnica, de la que suelen carecer los jugadores altos. Pau se ha distinguido por su rapidez, por ver la jugada con antelación y por ser capaz de subir la pelota con la misma eficacia que un consumado base de 1,85 metros.
Estuvo dos temporadas en el Cornellà, de los trece a los quince años, edad en la que fichó por las categorías inferiores del Barça a instancias del técnico azulgrana Agustín Cuesta, jugador del Cotonificio en los años setenta y principios de los ochenta. Lo recomendó a pesar de que otros técnicos opinaban que no tenía cuerpo para triunfar en el baloncesto. Ya en aquella época, su peculiar constitución física le hizo acreedor del sobrenombre de La Pantera Rosa. También fue conocido como Gasofa, por su apellido, y como E.T., porque tiene los dedos de las manos muy largos.
Gasol desembarcó en el Barça en su segunda temporada como júnior, junto a su inseparable amigo Juan Carlos Navarro, con el que en 1998 se proclamó campeón de Europa de selecciones juveniles y, al año siguiente, campeón del mundo júnior en Lisboa, lo que constituye el mayor éxito de la historia del baloncesto español.
Pau fue un chico muy disciplinado y aplicado en los estudios. Su madre quería que fuera músico. De hecho, entre los ocho y los trece años estudió solfeo y piano, y aún hoy canta de maravilla, imitando a Pavarotti, cuando está entre amigos.
El día que decidió estudiar medicina, abandonó definitivamente la música. Llegaba a las diez de la noche a casa después de un duro entrenamiento y aún era capaz de concentrarse para estudiar hasta altas horas de la madrugada. Sin embargo, su paso al profesionalismo le impidió proseguir estos estudios. Precisamente el abandono de los estudios fue uno de los factores que más pesó en la familia, sobre todo en la madre, para quien la formación intelectual es imprescindible «si se quiere tener un control de la vida», aunque sea difícil compaginarla con el deporte de élite.
En el F. C. Barcelona
Su trayectoria en el F. C. Barcelona fue meteórica. Después de dos temporadas con el equipo júnior, con el que se dio a conocer en una memorable final del campeonato juvenil de Tenerife en 1998, entró a formar parte de la plantilla que disputaba la Liga EBA 1998-1999, si bien participó ya activamente en los entrenamientos del equipo que aquella temporada se proclamó campeón de la Liga ACB. Aun así, no tuvo ficha de profesional hasta la temporada 2000-2001, con un salario de 40 millones de pesetas y una cláusula de rescisión de 580 millones, IVA incluido.
En la temporada 1999-2000 ganó 13 kilos de músculo y, con ficha del equipo filial, el Barcelona B, jugó prácticamente todos los partidos con el primer equipo, que quedó subcampeón de Liga. Tres de los jóvenes que más destacaron en aquellas competiciones (el propio Gasol, Raúl López y Juan Carlos Navarro) no fueron convocados, sin embargo, por el seleccionador nacional, Lolo Sainz, para disputar los Juegos Olímpicos de Sydney, lo que les permitió jugar el Campeonato de Europa Júnior de Ohrid 2000, donde conquistaron la medalla de bronce.
Gasol no empezó a dar muestras de sus enormes posibilidades hasta bien entrada la temporada 2000-2001, en la que se convirtió en el jugador revelación, sobre todo a partir de su soberbia actuación en la final de la Copa del Rey, que después refrendaría en los play off de la Liga ACB. El Barça conquistó el doblete gracias, en buena medida, a la responsabilidad que Gasol asumió en los momentos decisivos. Dicha temporada, fue líder en mates, con 62, lo que da una media de 2,07 por partido. Fue distinguido, además, como el mejor jugador de la fase final de la Copa del Rey en Málaga. También fue elegido integrante del Quinteto Ideal de la Euroliga. Finalmente, ganó el trofeo de mejor jugador de las finales de la Liga ACB.
Camino de la NBA
Estas estadísticas llamaron la atención de los ojeadores de la NBA, que se fijaron como objetivo prioritario la contratación de Gasol. El 27 de junio, en el escenario majestuoso del Madison Square Garden de Nueva York, Pau, acompañado por sus nerviosos padres ("Si no me lo tratan bien ya desde ahora, me lo llevo a casa", dijo Marisa), oyó cómo el comisionado de la NBA, el influyente David Stern, pronunciaba su nombre tras los de Kwame Brown, elegido como número uno por Washington Wizards, y Tyson Chandler, número dos por Los Ángeles Clippers.
Gasol fue elegido por Atlanta Hawks, que cedió después los derechos a Vancouver Grizzlies, una franquicia canadiense que en la temporada 2001-2002 debía jugar en Memphis, Tennessee, y que para hacerse con los servicios de Gasol se desprendió de su máxima estrella, Shareef Abdur-Rahim, miembro del Dream Team que ganó la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Sydney. Los Grizzlies estrenaron su nueva página web como el único equipo de la NBA en Memphis con Gasol en portada.
«Es fantástico. Amo la NBA y quiero jugar ya en esta Liga», dijo nada más ser elegido, lanzando un claro mensaje a los directivos del F. C. Barcelona, cuyo propósito era retenerlo dos temporadas más. Su privilegiada posición le permitía pagar la cláusula de rescisión, ya que en los tres primeros años, aunque por edad tuviera un tope salarial, había de ganar sólo en ficha más de 1.500 millones de pesetas. Un dato a tener en cuenta es que una vez expirado el primer contrato de tres años como rookie, el jugador en cuestión queda libre y, por lo tanto, en disposición de fichar por el equipo que prefiera. O lo que es lo mismo: de firmar el contrato de su vida en la NBA, por varios millones de dólares.
Pau cumplía su sueño e iba a estar en el mismo campeonato que sus admirados Allen Iverson, Shaquille O'Neal y Tim Duncan, y quién sabe si con su gran ídolo, Michael Jordan, quien en octubre de 2001 decidió regresar por enésima vez a la competición y que en su día fue también el tercero del draft en 1984. Tenía también veinte años, pero Gasol no olvidaba que Air Jordan no se consagró hasta los veintiséis años. Ningún europeo había alcanzado una posición tan alta en el draft. Ni Drazen Petrovic, ni Arvydas Sabonis, ni Toni Kukoc -con el que tiene cierto parecido físico y similar manera de jugar-, ni Vlade Divac, ni siquiera la gran estrella alemana Nowitzki, cuyo noveno puesto en 1998 ha quedado eclipsado por la suerte que corrió Gasol.
Una estrella sencilla
En los primeros seis meses en Estados Unidos, como hicieron otras madres de jugadores europeos, le acompañó Marisa, quien pidió una excedencia en la Seguridad Social. No le fue difícil adaptarse, pues Gasol, durante su estancia en Nueva York, tuvo ya tratamiento de estrella, una estrella sencilla que cautivó a los jóvenes norteamericanos, un tanto hartos de las excentricidades de sus ídolos. De hecho, fue ya una estrella de la televisión, pues en su visita a la tienda de la NBA intervino en un show televisivo junto a otros dos grandes del draft 2001. El mejor piropo le vino de una de las personas que más entiende de baloncesto, Chris Ekstrand, el analista oficial de la NBA: «Se trata de un jugador con unas grandes cualidades técnicas, capaz de manejar el balón como un base o un escolta, lo cual es muy notable en un jugador de siete pies».
Aunque el equipo que eligió a Pau Gasol en el draft fueron los Atlanta Hawks, la operación ya estaba pactada de antemano con los Memphis Grizzlies, que traspasarían a los Hawks a su máxima estrella, Shareef Abdur-Rahim, a cambio del español, lo que da buena muestra del interés mostrado en Gasol. La franquicia de los Grizzlies se hallaba en pleno proceso de reconstrucción, ya que abandonaba su primer asentamiento en la localidad canadiense de Vancouver para trasladarse a Memphis, buscando un mayor apoyo de público.
En esta nueva fase, los directivos de los Grizzlies apostaron por el espectáculo y la diversión. Además de los tres jugadores más destacados de la estancia en Vancouver de la franquicia, el escolta Michael Dickerson, el alero alto Stromile Swift y el pívot Lorenzen Wright, los Grizzlies traspasaron a Mike Bibby a Sacramento Kings a cambio de Jason Williams, el base más genial de la NBA, además de elegir en el mismo draft que a Gasol a otros jóvenes talentos: el ala-pívot griego Antonios Fotsis y la estrella universitaria de Duke, campeón de la NCAA en el 2001, el alero Shane Battier. Con todos estos mimbres, el entrenador Sidney Lowe se dispuso a armar un conjunto atrevido, descarado y espectacular que compitiese en la conferencia Oeste buscando mejorar la situación anterior en Canadá.
Pau Gasol debutó en la NBA el 1 de noviembre de 2001, en un partido en el que los Memphis Grizzlies fueron derrotados por unos Detroit Pistons en los que su estrella, Jerry Stackhouse, se mostró imparable. El discreto encuentro de Gasol, con 4 puntos y 4 rebotes, respondió a los nervios del debutante y al lógico período de aclimatación que le esperaba por delante en una competición tan exigente como la NBA. Sin embargo, la explosión del pívot barcelonés no tardó en llegar y, aunque los Grizzlies cerraron la temporada con un pobre balance de 23 triunfos frente a 59 derrotas, la progresión de Gasol superó los pronósticos más optimistas. Fue elegido mejor debutante (rookie) en los meses de noviembre (2001), enero y marzo (2002) antes de lograr el título de rookie del año, un premio a la regularidad y a la efectividad de su juego que, nunca antes, había logrado un jugador europeo. Y entre los estadounidenses distinguidos, figuraban nombres legendarios como Abdul-Jabbar, Bird, Jordan, O'Neal o Vince Carter.
Cargado de plenitud física y técnica, mentalidad ganadora y esfuerzo personal, el joven pívot español jugó su primer año junto a los mejores del básquet mundial sin prejuicios y sin complejos y ganó su sitio. Los números avalaron de inmediato la temporada mágica del pívot catalán. Disputó una media de 36,7 minutos en 82 partidos y logró promedios sorprendentes de 17,6 puntos; 8,9 rebotes; 2,7 asistencias y 2,1 tapones por encuentro. Ningún otro debutante lo hizo mejor y 117 de los 126 periodistas especializados que eligen al mejor rookie de la NBA entregaron su voto a Gasol. Sólo nueve jugadores, desde la institución del galardón en 1953, ganaron en su día con un porcentaje superior de votos. Una extraordinaria noticia para el deporte español.
2003 fue el año de la confirmación de Gasol. Cumplió con creces las expectativas que había despertado en su debut, afianzó su liderazgo en el club y reivindicó un merecido protagonismo en la mejor liga del mundo. También fue la estrella indiscutible de la selección española que logró la medalla de plata en los Europeos de Suecia. A su regreso a la disciplina de la NBA, Pau renovó hasta 2005 su contrato con los Grizzlies.
En abril de 2004 rubricó una página importantísima en la NBA, pues los Grizzlies, que tienen en Gasol una de sus máximas estrellas, y aunque cayeran eliminados en cuartos por 4-0 frente a los campeones, los San Antonio Spurs, consiguieron de manera muy meritoria acceder a los exigentes play off de la liga más importante del mundo. Jamás este equipo había llegado tan lejos en sus diez años de franquicia, por lo que su eliminación tuvo un inequívoco aire de triunfo. Este éxito contribuyó a afianzar la excelente evolución del pívot español, quien acabó la temporada con una media de 17,7 puntos por partido, 7,5 rebotes y 31,6 minutos jugados.
En septiembre de 2004, tras su gran actuación en los Juegos Olímpicos de Atenas, a pesar del decepcionante resultado de la selección española (acabó séptima, después de haber quedado primera de su grupo, ganando todos los partidos; su cruce en cuartos con una mediocre Estados Unidos fue fatal), fue elegido mejor jugador europeo del 2004 por la Federación Internacional de Baloncesto (junto a la rusa Maria Stepanova en categoría femenina).
En enero de 2005 alcanzó la cifra récord de 5.023 puntos logrados en su trayectoria en la NBA, en la que hasta ese momento había disputado 275 partidos. Dicha temporada acabó de manera similar a la anterior: los Grizzlies alcanzaron otra vez los play off de la NBA, pero de nuevo acabaron perdiendo en primera fase contra los San Antonio Spurs, a pesar de la gran actuación del pívot catalán. Los números de Gasol fueron aún mejores que los de la temporada anterior: una media de 18,9 puntos por partido, 7,7 rebotes y 32 minutos jugados.
La temporada 2005-2006 empezó de manera brillante para Gasol. Para febrero de 2006 sumaba ya 48 partidos disputados, con las siguientes estadísticas medias por partido: 18,2 puntos, 8,4 rebotes y 39m 24s de juego. Con estos números parecía un serio aspirante a jugar el All Star, el "partido de las estrellas", pero los votos de los aficionados no fueron suficientes. Sin embargo, fueron precisamente los que "más saben", los entrenadores de cada uno de los equipos de la NBA, los que decidieron que el catalán jugara dicho partido, uno de los mayores honores que puede recibir un baloncestista. Así, el día 19 de febrero se hizo realidad el sueño: un español saltó, por primera vez, a la cancha para disputar el mítico partido de exhibición, que esta vez tuvo como escenario el Toyota Center de Houston. El papel de Gasol en dicho partido fue, además, muy meritorio, pues consiguió ser el máximo reboteador, con doce, a pesar de que no consiguiera anotar ninguna canasta.
Poco después de su participación en el "partido de las estrellas" consiguió un nuevo récord de anotación en su carrera en la NBA: 39 puntos, conseguidos contra los Wizards de Washington el 28 de ese mismo mes de febrero. Poco después, en un enfrentamiento contra los Supersonics de Seattle, consiguió su primer "triple doble": 21 puntos, 12 rebotes y 12 asistencias. A pesar de todo, su equipo, que volvió de nuevo a clasificarse para los play off, cayó derrotado por 3-0 en la primera eliminatoria ante los Dallas Mavericks de un enorme Dirk Nowitzki, lo que no enturbió una excelente actuación del pívot catalán.
Campeón del mundo con España
En plena forma, y una vez concluida su temporada en la NBA, el pívot catalán se dispuso a preparar, junto a sus compañeros de selección, el Mundial que se iba a celebrar en Japón. El nuevo seleccionador, Pepu Hernández, construyó un sólido conjunto en el que a los veteranos Garbajosa y Jiménez se unieron los grandes nombres de los famosos júniors de oro, como Navarro, Reyes o Cabezas, a los que acompañaron a su vez nuevos talentos del baloncesto español, como José Manuel Calderón, Rudy Fernández, Sergio Rodríguez o Mumbrú, además de la sorpresa del propio hermano de Pau, Marc Gasol, que se incorporó en el último momento por la lesión de Fran Vázquez.
Con un comienzo fulgurante, en el que parecía que no había rival a la altura del conjunto español, Gasol y los suyos se presentaron en Japón con la mayor confianza y deseosos de hacer un gran papel. Así, vencieron con facilidad a todos sus rivales en la ronda preliminar, y fueron poco a poco salvando escollos en su camino a la final. Primero fue Serbia y Montenegro, a la que vencieron por un contundente 87-75. En cuartos, el temido corte que tantas veces fue la espada de Damocles para el combinado nacional, España consiguió vencer a la temida Lituania por un aún más contundente 89-67.
Gracias a las combinaciones y al primer puesto conseguido en la fase preliminar, España no tuvo que enfrentarse a la supuesta "bestia negra" del campeonato, Estados Unidos, pero tuvo que sufrir lo indecible para vencer a una pétrea Argentina en la semifinal en un final de partido de infarto, con un punto por encima para España y posesión de varios segundos para los argentinos. La consigna de Hernández fue una férrea defensa y la ausencia de faltas; la jugada salió bien, y el triple lanzado por Nocioni no entró a canasta. Con todo, la gran noticia de la presencia en la final del equipo español se vio empañada por otra: Pau Gasol, que hasta ese momento había sido la referencia del equipo español, y que llevaba un promedio de 21,3 puntos y 9,4 rebotes en el campeonato, caía lesionado y se perdería la final.
Ante este duro trago, el equipo se concentró aún más y quiso dedicar la consecución del título al gran pívot barcelonés. El "repaso" que dieron a Grecia fue antológico, pues el resultado final fue 70-47. Todo el equipo tuvo presente a Gasol como si estuviera en la pista, y fue tal el reconocimiento de su labor que fue elegido "jugador más valioso" del torneo, a pesar de haberse perdido la final.
Con todo ello, a su excelente palmarés Gasol sumó también nada menos que un título mundial en un año inolvidable para él y todos sus compañeros de la selección. En el capítulo más amargo, los médicos dieron al pívot la noticia de que su recuperación supondría al menos cuatro meses de baja, por lo que Pau se resignó a perderse buena parte del comienzo de una NBA más española que nunca, pues aparte de él jugarían en la mejor liga del mundo los españoles Juan Manuel Calderón, Jorge Garbajosa y Sergio Rodríguez.
Por fin, Los Ángeles Lakers
La temporada 2006-2007 supuso un paso atrás para el equipo de Gasol, los Grizzlies, que sin contar con él durante buena parte de la temporada debido a la lesión producida en el Mundial, no lograron alcanzar las eliminatorias por el título. En el verano de 2007, Gasol volvió a formar parte de la selección española de baloncesto para disputar el Eurobasket en España. La selección comandada por Gasol realizó un gran campeonato tras un inicio dubitativo, hasta llegar a la final, donde tristemente se vio superada por Rusia, con último tiro fallado por el propio Gasol que dejó sin la medalla de oro a los anfitriones.
La temporada 2007-2008 comenzó con ilusión y fuerzas renovadas para los Grizzlies, que además se vieron reforzados por otro jugador español que se aventuraba en la mejor liga del mundo y gran amigo de Gasol, Juan Carlos Navarro, procedente del F.C Barcelona de la ACB. Tras un prometedor inicio de temporada, el equipo poco a poco fue empeorando, arrastrando un gran número de derrotas consecutivas a pesar de los esfuerzos de la pareja española.
Sorprendentemente, y tras muchas especulaciones y rumores, Pau Gasol fue traspasado a Los Ángeles Lakers el 1 de febrero de 2008, logrando así el deseo del jugador de poder desplegar su talento en un equipo con aspiraciones reales a conseguir el campeonato. El inicio de Gasol en el equipo californiano, bajo el liderazgo de Kobe Bryant, no pudo ser más prometedor, logrando enlazar diez victorias consecutivas en sus primeros partidos. El propio Kobe Bryant elogió el juego desplegado por el español, al que calificó de "increíble". Juntos llevaron a Los Ángeles Lakers a la final de los play off de la NBA, tras derrotar a Denver Nuggets, Utah Jazz y San Antonio Spurs: por primera vez un español llegaba a una final de la NBA. Y aunque los Lakers cayeron en la final frente a los Boston Celtics (4-2), ya casi todos los expertos opinan que algún día Pau Gasol formará parte del equipo vencedor de la mejor liga del mundo.
 

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